martes, 2 de febrero de 2016

Claves Inmobiliarias para el 2016



El 2015 fue un año especial y distinto en el rubro inmobiliario. Durante este año se pudieron ver niveles de venta récord, con varios meses entrando sucesivamente como récord de la década. Sin embargo, distintos actores del  mercado entienden que el 2016 se jugaría en una  cancha  distinta  por el  efecto de la Reforma Tributaria y el endurecimiento de la política comercial de los bancos.
La reforma tributaria y la fuerte campaña publicitaria del impacto que tendrá en IVA en los precios a partir del 2016 generaron un gran impacto en la demanda de viviendas nuevas. Esto se tradujo en que muchas personas adelantaron su decisión de compra aprovechando además, la política expansiva de los bancos durante este periodo, prestando en su gran mayoría hasta un 90% del valor de propiedad.
Que se espera para el 2016? Hay varios factores que se espera cambien, y otros en los que ya se han empezado a notar los cambios.
El primero es que la gente que adelantó su compra ya estará fuera del mercado y los nuevos demandantes no tendrán apuro más allá de sus necesidades y sus expectativas de precio propias fuerzas del mercado. Esto se ha podido observar en la disminución del interés en la búsqueda de viviendas nuevas. Normalmente baja en Diciembre, pero la caída de este año es mayor a la caída del 2014.
El segundo, que ya se está materializando, es que los bancos (empujados por normativa de la SBIF) han endurecido sus políticas y han aumentado los requerimientos de pie al 20%. Esto tendrá un efecto directo en la demanda, en especial en el rango que no tiene capacidad de endeudamiento para el 10% diferencial.
Finalmente, una parte de las personas que firmaron sus promesas considerando un pie del 10% se verán enfrentadas a un pie mucho mayor, por lo que se espera un número importante de desistimientos. Estas unidades ingresarán nuevamente al mercado, con la ventaja de estar exentas de IVA.
Será un año muy interesante para la industria, en el que se espera aumente la competencia en el sector.

Mariano A. Berazaluce S.
Consejo de Especialidad de Ing. Industrial
Colegio de Ingenieros de Chile A.G

Gerente General ZOOM INMOBILIARIO





lunes, 1 de febrero de 2016

Productividad: Un desafío de todos



El Consejo de Especialidad Industrial tiene por misión aportar a la discusión pública y el desarrollo de nuestro país, con la visión técnica desde nuestra especialidad, en temas de interés, oportunamente, en conjunto con el cuidado y proyección de nuestra profesión en la sociedad.
Por lo anterior para nosotros la productividad es tema central que afecta tanto a nuestros profesionales como a la sociedad. Es en este ámbito es que quiero compartir con ustedes algunas reflexiones sobre esta materia.
La Ingeniería Industrial por definición se ocupa de la optimización del uso de recursos humanos, técnicos, informáticos, así como el manejo y gestión óptimos de los sistemas de transformación de bienes y servicios. De forma práctica podemos decir que se ocupa en diseñar, especificar, analizar, implementar y mejorar continuamente los sistemas y procesos. Por otra parte, la productividad es la relación entre la cantidad de productos obtenida por un sistema productivo y los recursos utilizados para obtener dicha producción. Entonces podemos ver a la productividad como el indicador de eficiencia que relaciona la cantidad de recursos utilizados con la cantidad de producción obtenida. Por lo tanto existe una relación directa entre el que hacer de la Ingeniería Industrial y la productividad.
Michael Porter  en su libro COMPETITIVE STRATEGY nos habla acerca de las estrategias para lograr una ventaja competitiva. Liderazgo en costos o Diferenciación. Para la primera, si se quiere competir por costo la productividad se transforma en un factor crítico y para la segunda, aunque menos evidente, también se transforma en un requisito a satisfacer. La diferenciación como estrategia busca que los consumidores estén dispuestos a preferir un producto por sus características particulares  por sobre otro. A igualdad de precios entre dos productos el costo de la diferenciación requerirá ser compensado por un ahorro en costos de producción del mismo. En este ámbito, la productividad nuevamente nos contribuye a cumplir con este desafío.
Por otra parte sabemos que Chile tiene una gran deuda con la productividad, sobre todo si queremos alcanzar los niveles de los países desarrollados. Esto lo podemos confirmar como lo señala el Informe de resultados: Productividad laboral sectorial y por tamaño de empresa a partir de microdatos del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo de Agosto de 2015. “La brecha en términos de productividad, por ejemplo en el caso chileno, que ha persistido a través del tiempo, a pesar de diferentes políticas y estrategias de desarrollo económico.” Periodo 1960-2011.
En este contexto tanto los Ingenieros como la sociedad debemos trabajar para generar un dialogo abierto con el cual podamos movilizarnos para alcanzar mejores niveles de productividad para entregar a nuestra sociedad  un mayor bienestar y desarrollo. Si bien hay consenso en que la infraestructura, la educación y el capital nos ayudan a conseguir mayores niveles de productividad, no debemos olvidar que los factores culturales juegan un papel importante a la hora de ejecutar el trabajo. Sin responsabilidad, compromiso y lealtad de los trabajadores, por más educación técnica que se tenga,  se dificultará alcanzar mayores niveles de productividad y eficiencia.
Desde la perspectiva social alcanzar mejores niveles de productividad trae consigo desafíos importantes, ya que exige que los recursos humanos sean cada vez más eficientes. En este sentido la educación pasa a ser un factor crítico pero no exclusivo al ámbito técnico. Los valores y ética profesional son necesarios y su impacto van más allá que los conocimientos meramente técnicos, es decir la mejor técnica aplicada sin valores o con acciones reñidas con la ética profesional trae consigo, como hemos visto en más de una oportunidad, situaciones de alto interés de la opinión pública.
La robotización y la inteligencia artificial serán en un futuro cercano una fuente de generación de mayores niveles de productividad en todo ámbito. Hemos visto como la tecnología ha evolucionado exponencialmente desde la primera Revolución Industrial hasta el mundo de la Internet, impresoras 3D, robótica, genética y nano tecnología. No obstante al desarrollo y los beneficios que esto ha implicado, las futuras generaciones deberán luchar por la reconversión laboral buscando espacios distintos donde la robotización y automatización pasaran a ser cada vez más competidores para los seres humanos.
Por ultimo queremos extender una invitación al Programa de Productividad 2016, para seguir promoviendo el debate en esta materia, que nuestro Consejo desarrollará a partir del mes de abril y que será oportunamente difundido.

Bartolomé Rodillo Pérez
Ingeniero Civil Industrial
Consejero Especialidad Industrial
Registro N° 22.482

martes, 26 de enero de 2016

Productividad, competitividad y nuevo ministerio



La sociedad Chilena, en particular las del área científica y las del tecnológico, aplauden con mucha alegría la decisión de la presidente de comprometer el envío del proyecto de ley que crea el Ministerio de Ciencia y Tecnología para agosto de este año.  La mandataria fue muy clara en entregar los objetivos que deberán guiar el funcionamiento del nuevo ministerio: generación de políticas para fortalecer la investigación, desarrollo  e innovación; insertar a los investigadores al ecosistema laboral vigente y finalmente mapear las preocupaciones de la sociedad, los desafíos y oportunidades (nacionales y regionales) al quehacer científico-tecnológico.

Puede ser que la sociedad no tenga claro del anuncio de la mandataria cual es la “misión” del nuevo ministerio, hacia la cual van dirigido los objetivos antes planteados. Nos gustaría asumir que ésta es: aumentar la productividad y competitividad de nuestra nación, desligándonos de una vez por todas de la producción del cobre, generando “conocimiento” para ser vendido en base a profesionales altamente capacitados, de reconocidas carreras profesionales, con acreditaciones de alto estándar.
Es esta mezcla de capital humano altamente capacitado junto con el potenciamiento de las disciplinas que generan conocimiento, tradicionalmente en la academia e instituciones de investigación, los elementos claves del Chile del 2025 que el nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología debe potenciar con una mirada “estratégica”, dejando lo operativo a los otros ministerios y subsecretarías, utilizando una alianza muy cercana con el ministerio de economía y entregando guías de acción para que ministerios más operativos y tácticos como los de Salud, Educación, Minería, Energía, Defensa, Desarrollo social, Obras públicas, Agricultura, Transporte y telecomunicaciones y Medio ambiente realicen una labor coordinada.

Es decir, la mandataria y los futuros presidentes de Chile deben creerse el cuento de la Ciencia y Tecnología y darle “ropa y piso” al futuro ministro(a) para que todos los Chilenos ganemos y avancemos en una mejor calidad de vida.

Alfredo Díaz P.
Vice-presidente Especialidad Computación e Informática
Colegio de Ingenieros de Chile A.G.


lunes, 25 de enero de 2016

El mercado y la indolencia nos sorprenden cada día.



Cuando pareciera que los acontecimientos de la vida cotidiana hubiesen agotado nuestro asombro, aparece un nuevo evento que nos desmiente.
 
La basura, que ha sido motivo de tantos episodios más sucios que su naturaleza, nos muestra dramáticamente que las decisiones municipales y estatales, basadas en una asignación economicista de soluciones de rentabilidad de corto plazo, terminan en episodios indeseables como el de Santa Marta.

El mercado, probablemente no paga el esfuerzo de discriminar los residuos a nivel domiciliario, no hay incentivo monetarios para los particulares, que desde la mirada egoístamente privada no reconocen beneficio en ello.

Si la separación no ocurre en origen, los costos para un operador privado, en busca de rentabilidad, exceden los beneficios de la recuperación de reciclables o el subproducto de la descomposición de los residuos vegetales o similares.

Nadie ve los costos de mayor transporte, de mayor uso de suelo para los vertederos y los riesgos de incendios, explosiones y contaminaciones atmosféricas como las actuales, ni menos aquellas medio ambientales, que por mucho que se declaren no se abordan.

¿Por qué los ingenieros industriales debiésemos opinar? Por que hay tecnología probada en el mundo para segregar y reciclar. No, porque hay capacidad de gestión disponible para abordar sistémicamente el problema, pero falta capacidad de liderazgo a nivel de autoridades locales y estatales para comprometerse en enfrentar el diseño de soluciones fuera de la lógica del mercado. El mercado nunca ha resuelto problemas de externalidades, donde los individuos no perciben su contribución al costo colectivo, pero luego sufren las consecuencias de la agregación de los daños que marginalmente hemos aportado.

Estamos disponibles para contribuir a las soluciones técnicas y políticas necesarias para hacernos cargo de una sociedad que no merece vivir en la basura, en su humo o en la mediocridad de las indecisiones.

Luis Zaviezo S.
Presidente
Consejo Especialidad Industrias
Colegio de Ingenieros de Chile A.G.